Pobre Robinson

Resultado de imagen de papa noel cutre

No era el mar pero se le parecía, me dijo aquel viejo barrigón, de barba amarillenta, mostrándome los edificios feos y abigarrados que se veían desde mi ventana. “¿Y mi isla desierta?”, pregunté. El viejo caviló unos instantes y, con una sonrisa, abrió la puerta de mi armario. “¿Y Viernes?”, insistí yo. El viejo, sin dejar de sonreír, tomó un destartalado peluche de la estantería y me lo alcanzó. “¿Seguro que eres Papá Noel?”, pregunté. Llegaron entonces los gritos de papá y mamá desde la cocina, y para cuando volví a mirar, el viejo ya había desaparecido. En lugar del Jou-jou-jou escuché una tos lejana, como de fumador.

Anuncios
Pobre Robinson

escaleras

Resultado de imagen de escalera metalica exterior colegio

Sigo observando mi trocito de cielo hasta que suena la sirena. Es un pitido largo, agudo, como un grito que se alargue de un modo sobrenatural. Mi trocito de cielo está moteado, como a lunares. Las escaleras de incendios son así: de metal y con agujeritos, quizá para que no se acumule agua y nadie resbale. Salgo de debajo de ellas y, disimuladamente, me incorporo a la fila para entrar a clase. Para entrar a mi trocito de infierno.

escaleras