querido diario

Van a ir a comprarse un vestido nuevo y un helado para mí. Lucía escucha los gritos. Ya habrán puesto los adornos y la ciudad lucirá preciosa. En cualquier momento prende de nuevo la discusión. Son como sacudidas eléctricas que la agarrotan a medida que suben de intensidad. Hace un poco de frío, la excusa perfecta para estrenar mi nuevo abrigo. Pero es casi peor cuando paran, porque es el preámbulo de algo peor. Como serpientes que se cuelan por debajo de la puerta y le muerden en las piernas. Con un poco de suerte, nos cruzaremos con David, el de segundo. Serpientes que la mantienen hipnotizada, sin posibilidad de escape. Querido diario, ¡aguanta un poco y mañana te cuento! Sin posibilidad de redención futura. Sin esperanza. Firmado: Laura.

querido diario